ENSEÑANZA RELIGIOSA EN LA ESCUELA (ERE)

               Creo que no debemos cerrar ojos y oídos a una realidad objetiva que nos viene dada, para bien o para mal : contra viento y marea , se viene impartiendo esta materia ,  pacientemente y con eficacia ,  en el  marco escolar convirtiéndose la misma en una asignatura necesaria a la que se tiene pleno derecho  conforme a la Constitución y a los Acuerdos entre el Estado español y  la Santa Sede,  regulada por una normativa oficial vigente a cuyas exigencias se ha de ajustar con los correspondientes requisitos académicos ( profesorado titulado - por cierto apelo a quien corresponda a la regulación laboral de los mismos- horarios, proyecto curricular, textos , evaluación...)

               El recinto por excelencia en el que se ofrece la investigación racional de los conocimientos varios es la escuela; en este ámbito se realiza una transmisión sistemática y crítica de la herencia cultural de la humanidad. Pues bien,  un mundo globalizado como el nuestro requiere cambios y ofertas de calidad para todo y para todos: urge, por tanto, una renovación en la educación que mire al futuro con ilusión poniéndose al servicio de la ciudadanía.

             En una concepción de escuela abierta al mundo, reflejo de una colectividad cada vez mas plural, multirracial , multicultural,...el fenómeno religioso se convierte en patrimonio común de todos los miembros de la sociedad y ,por cierto, todo patrimonio serio debe estar al servicio del bien general, cuidarse y conocerse.

               Parece ser que la mayoría de países de nuestro entorno comunitario tiene resuelta esta “cuestión religiosa” dentro de sus instituciones educativas dejando a un lado los planteamientos ideológicos, demagógicos o partidistas, reconociendo que la religión permite desarrollar valores de especial importancia en el crecimiento personal de los alumnos / as.

              Durante décadas la enseñanza de la religión viene realizando su labor con honestidad, rigor así como con aires nuevos colaborando, en diálogo con “otros saberes” humanos, a dar sentido pleno a la existencia de las personas, suscitando la  búsqueda apasionada y sincera del bien y de la verdad. Sin duda, posibilita la comprensión de la historia,  arte, cultura mundial,.. especialmente europeas, específicamente españolas, contribuyendo así  al crecimiento e instrucción sana de las futuras generaciones.
 
                Desde esta perspectiva educativa y optimista, pienso que, dentro de la institución escolar, perfectamente, tiene cabida y porvenir esta disciplina fundamental del saber cuyo servicio y preocupación primordial es la formación auténtica de jóvenes libres “ilustrados” y no  “analfabetos” de la presencia global religiosa en el mundo y de la dimensión espiritual de los ciudadanos/as de ayer , de hoy y de mañana.

               Así  a  los chavales/as no les resultará ajena o extraña esta materia sabiendo distinguir, (con su información, conocimiento y estudio riguroso), entre las catequesis o adoctrinamientos cuyo lugar está y debe estar  en otros ámbitos, que no es la escuela (templos, parroquias, sinagogas, mezquitas,...).

                El conocimiento general y básico del “tema religioso” hará que nuestros jóvenes estén más capacitados para interpretar la realidad, insertarse en ella de forma creativa y crítica para ser más abiertos, solidarios, responsables, realistas, en definitiva, más libres y humanos: se hace necesaria esta asignatura desde una concepción de “escuela inclusiva”, al servicio de la educación integral de la persona y de la ciudadanía.
 

( Pablo Bonacasa Uceda,   profesor de Religión en el IES Humanes )
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